domingo, 30 de enero de 2011

Las dificultades

Es cierto que... existen innumerables dificultades en la vida de toda persona: en la tuya, en la mía, en la del que no dice nada-. Dificultades de entendimiento y aceptación en la familia, en los estudios, en la diversión, en la vida diaria. Dificultades con los amigos, con nuestro carácter y crecimiento interior. ¡Es duro el paso de la niñez a la juventud! ¡Es difícil el despertar como hombre y mujer! Pero las dificultades puedes y debes abordarlas con valentía y decisión. Si las rehuyes, te siguen, empeoran... y te pesan en la boca del estómago. Superarlas es un paso obligado para llegar a ser persona.
Nadie está libre de obstáculos. Pero la alegría sólo florece en el corazón de los que los afrontan. Las dificultades son como el termómetro de nuestra valía. Hay quienes ante ellas se acomplejan y desaniman. (Son los que querrían ver cumplidos sus deseos con sólo apretar un botón. Pero los caminos de rosas sólo existen en las películas, en los sueños idiotas y en los cuentos de hadas de los que dormitan como niños) Otras personas ven las dificultades como estímulo en su caminar. Y es que alegrías y contratiempos no están reñidos: son pasos complementarios de nuestra propia historia.
Con tus dificultades, con tus problemas... ¡hoy puedes y debes ser feliz! No tienes ningún otro día mas que el día de hoy para vivir plenamente y estar alegre y radiante. Ayer ya pasó, y mañana no ha llegado todavía.

EL DÍA DE HOY ES EL ÚNICO DÍA QUE TIENES EN LAS MANOS. ¡Haz que sea tu mejor día!
Y no olvides... que el sol se pone ya por la mañana para el que lo ve todo negro.

miércoles, 26 de enero de 2011

Todos iguales

Quiéreme así, por favor


El contenido que expongo a continuación creo que puede servirnos a todos/ aspara entender un poco más a los niños/ as y jóvenes de hoy día. Esta es una carta que envía un/ a joven a sus padres:


NO ME DES TODO LO QUE PIDO. A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.
NO ME GRITES. Te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo.
NO ME DES SIEMPRE ORDENES. Si a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
CUMPLE LAS PROMESAS, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo; pero también si es un castigo.
NO ME COMPARES CON NADIE, especialmente de la família. Si tú me presentas mejor que a los demás, alguien va a sufrir; y si me presentas peor que los demás, seré yo quien sufra.
NO CAMBIES DE OPINION TAN A MENUDO sobre lo que debo hacer, decide y mantén esa decisión.
DÉJAME VALERME POR MI MISMO. Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
NO DIGAS MENTIRAS delante de mí, ni me pidas que las diga por tí aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que dices.
NO ME EXIJAS QUE TE DIGA EL PORQUE CUANDO HAGO ALGO MAL. A veces ni yo mismo lo sé.
ADMITE TUS EQUIVOCACIONES: crecerá la buena opinión que yo tengo de tí y me enseñarás a admitir las mías.
TRÁTAME CON LA MISMA AMABILIDAD QUE A TUS AMIGOS. ¿Es que por que seamos família no podemos tratarnos con la misma cordialidad que si fuéramos amigos?
NO ME DIGAS QUE HAGA UNA COSA SI TÚ NO LA HACES. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas aunque no lo digas; pero nunca haré lo que tú digas y no lo hagas.
NO ME DIGAS "NO TENGO TIEMPO" cuando te cuente un problema mío. Trata de comprenderme y ayudarme.
Y QUIÉREME Y DÍMELO. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.

Con amor, tu hijo/ a.